budismo en la vida diaria

El Budismo comenzó animando a sus practicantes a comprometerse con smrti (sati) o
vigilancia mental, lo que significa desarrollar una conciencia plena sobre todo aquello que
tenga que ver con uno mismo y con el mundo que le rodea, ya sea sentado en una postura
especial o en el decurso de la propia vida. Éste es el tipo de meditación que el propio Buda
practicó bajo el árbol de la iluminación y se hace mención de ella en el séptimo punto del
óctuple sendero.

budismo - meditacion
Muy pronto, los monjes budistas expandieron y formalizaron su comprensión de la
meditación. Las bases de toda meditación, tal como fue entendido incluso en los primeros
años del Budismo, son shamatha y vipashyana.
Shamatha se traduce a menudo como calma permanente o tranquilidad. El desarrollo de la
tranquilidad es un prerrequisito para cualquier desarrollo posterior. Vipashyana significa
visión clara o especial intuición, e implica una comprensión penetrante del sufrimiento, la
inestabilidad y la ausencia de ego.
Sólo después de que estas formas hayan sido perfeccionadas puede uno seguir hacia otros
tipos de meditación más complejos y exigentes. El samadhi es la concentración o la
meditación sobre un solo tema. Implica una intensa focalización de la conciencia.
El samadhi produce los cuatro dhyanas, que significan absorciones. Buda se refiere al
samadhi y los dhyanas en el último punto del óctuple sendero, y de nuevo vuelve a hacerlo
al morir. Dhyana se traduce como Jhana en pali, Ch’an en chino, Son en coreano, y Zen
en japonés, y se ha convertido en esas culturas en sinónimo de meditación como un todo

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